martes, 27 de octubre de 2009

Los Problemas de Susan (II)




*Me encuentro inútil e impotente al más puro estilo del “desenfocado” de Harry Block en “Desmontando a Harry” y no es que no suela verme con claridad al mirarme al espejo, es que no me veo en nadie, pero el agua parece que lo refresca todo. Haced una foto a mis ojos ahora, en mi casa, en el espejo del baño, con la luz del pasillo encendida y la mochila tirada con desgana en la escalera. Hacedla, mis ojos son tristes y algo negros, con agua o lágrimas o algún líquido transparente resbalando por ellos. Coged la foto y atrasad el reloj siete horas, ahora. Si miráis la foto, probablemente sean los mismos ojos tristes y negros pero con una diferencia esencial: la persona que había detrás de la cámara cuando estabais haciendo la foto está a kilómetros de allí, no tiene los ojos tristes ni tiene la menor idea de lo que le va a suceder. El reloj marca las 8:30 AM, estoy en el instituto y entre toda la masa atascada en el pasillo aparecerá la profesora de matemáticas para darnos una charla numérica. Pero no apareció, ni la charla ni ella, y el conserje nos abrió el aula para que tomásemos asiento hasta que viniera algún profesor de guardia, bueno… eso de que tomásemos asiento debería modificarlo por “para que destrozaran los asientos”. Durante lo que os estoy contando (reflejada en el agua de mi lavabo deseando quedarme en un eterno 8:30), muchos compañeros y compañeras mías se vieron envueltos como sin quererlo en un partido de futbol pero… sin pelota, averiguad el elemento sustituto (algunos usaban las sillas hasta para hacer carreras montando encima a otros compañeros bajo risas inconmensurables). Hasta ahí todo bien, perfecto, hasta yo disfrutaba del hecho de ver a la gente en su salsa. Me encantaba no encontrar al fin caras hastiadas detrás de las jaulas de palabras docentes, caras a las que costaba diferenciar del papel en el que escribían constantemente. Sin embargo, a mi amigo, alias “el hombre de neandertal”, alias “el mala suerte o bala perdida”, lo tiraron a posta y con saña partiendo la silla y estampando su cuerpo contra el cristal rompiéndolo. Él me dijo que no lo contase, con miedo y cara pálida, entre las risas de los demás (algún que otro aprovechó el clímax para soltar un “mariquita”) pero el profesor ya estaba detrás de él y lo llevó casi a empujones, entre injurias de todo tipo. Yo, en ese momento, hice el ademán de salir corriendo detrás de ellos para contar la verdadera historia, la que mis ojos ya tristes vieron, pero Juanjo, el chaval que propició tal altercado se me abalanzó esculpiendo sus amenazas con un final que ni me sorprendió -“me importa una mierda que seas una tía, si dices algo te las verás conmigo” (no me pareció cosa extraña porque había visto pegar en varias ocasiones a su ex por la calle). Callé, bajé la mirada y esperé a que se estableciera la normalidad una vez presente el profesor de guardia. Miré por la ventana, quizá mi amigo tendría ahora los ojos tristes y estuviera intentando defenderse con lo que podía, y de eso no podéis hacer fotos porque estáis conmigo aquí, en mi baño y no allí, y si digo algo me van a pegar y me siento inútil, impotente, triste, no puedo dejar de pensar en él porque en el fondo es mi amigo. Al final lo voy a querer y todo al jodido.

Película del Día (I)

"Banda aparte" de Jean-Luc Godard

Aquí os dejo una pequeña escena de esta gran película que se titula "Banda Aparte". Esta película trata de dos jóvenes inquietos, Franz y Arthur, que convencen a su objeto de deseo, Odile, para ayudarles a llevar a cabo un robo en su propia casa. Sin embargo, aunque parece un golpe fácil, hay que trazar un plan para no cometer errores... Jean-Luc Godard lleva a las calles de París una historia propia del cine negro norteamericano y reimagina el género de gángsters deshilando una trama que es al mismo tiempo sentimental y despreocupada, romántica y melancólica.


Cuaderno de Reflexiones (II) "Definición y competencias del director/a"



A opinión personal, un director/a es, sobre todo, una figura encargada de gestionar y dirigir una determinada actividad y representar el centro en el que se encuentra, en nuestro caso un centro escolar.

El director es nombrado por un periodo de cuatro años y puede desempeñar su mandato en el mismo centro por un máximo de tres periodos consecutivos. Éste a su vez es el encargado de designar a los restantes cargos unipersonales del equipo directivo.

Las competencias del director son las siguientes:

- Dirigir y coordinar todas las actividades del centro.
- Representar a la administración educativa del centro.
- Cumplir y hacer cumplir las leyes.
- Colaborar en todo lo relativo al logro de los objetivos del centro.
- Ejercer la jefatura de todo el personal adscrito al centro.
- Mantener las relaciones administrativas con la delegación provincial proporcionándole toda la información.
- Impulsar las relaciones del centro con instituciones de su entorno.
- Autorizar los gastos de acuerdo con el presupuesto del centro.
- Visar las certificaciones y documentos del centro.
- Proponer el nombramiento y cese de los miembros del equipo directivo.
- Favorecer la convivencia en el centro.
- Convocar y presidir los actos académicos.


El director/a cesará siempre que se den las siguientes causas:

- Al término de su mandato.
- Renuncia motivada y aceptada por un delegado provincial y oído del consejo escolar.
- Restitución o revocación acordada por el delegado provincial y oído del consejo escolar.
- Cuando deje de prestar servicio al centro.